Comienzo a acercarles algunos temas que puedan servirnos, tanto de información como también de disparadores para intercambiar todas las opiniones.
Con fecha de hoy, 4 de setiembre , encontré el artículo " ¿Y si Francisco tiene razón también en lo económico?", firmado por el economista Sebastián Salaber, en Clarín, sección Opinión. Me pareció transcribir un resumen, considerando que los interesados podrán recurrir al texto completo.
P. Montfe
Hay bastante consenso entre economistas capitalistas que las leyes de mercado por sí solas no resuelven muchos problemas económicos. Por eso resulta difícil cuestionar al Papa Francisco en el aspecto pastoral de su papado, que es el principal costado desde el cual debe ser medido cualquier Papa.
La apertura y acercamiento a otras religiones y credos es indiscutida e inedita. Llamó a los sacerdotes de todo el mundo a ser abiertos para aceptar familias monoparentales, divorciados, personas homosexuales, fue un logro pastoral y espiritual. Puso fin al silencio en torno a los abusos, promulgando leyes que entre otras cosas levantaron el secreto pontificio en casos de pederastía. Estableció la obligación de denunciar a la justicia civil y colaborar con ella. Responsabilizó por omisión y negligencia a los que conociendo delitos no los denunciaron. La austeridad que puso a su papado le generó resistencias del statu quo eclesiástico.
A pesar de su imagen mundial los argentinos de centro derecha liberales pro mercado, siguen juzgando su visión política y económica. Lo consideran socialista y comunista, sin conocer sus encíclicas, pero en estos temas precisamente sus opiniones son respaldadas por referentes indiscutidos, economistas con Nobel de economía, universidades capitalistas, están de acuerdo que las leyes de mercado por sí solas no resuelven muchos problemas económicos. Debe haber intervención para regular la economía capitalista, un rol regulador, redistribuidor y solidario, como tienen algunos países ricos.
Aquí molesta que diga que la propiedad privada no es un derecho absoluto, es secundario. Como si se tuviera que explicar que el derecho a la vida es más importante, y otros como el de la alimentación y la salud. De hecho en todo el mundo los impuestos son sacar a los que tienen para las necesidades del resto. Si alguien lo hace mal es por corrupto, no porque el principio sea malo. Pide invertir en el bien común, los emprendimientos solidarios son algo bueno, dar algo a cambio de nada es incomprensible sólo en un modelo que busca lograr más beneficio y reducir gastos. Condenar los paraísos fiscales, hacer obligatorio declarar la verdad de lo que se tiene, van en el mismo sentido.
Critica con la misma libertad a las derechas y a las izquierdas progresistas, no tiene compromiso de partido, sino con Dios. Atacó las políticas de control de natalidad, como al sindicalismo cuando se transforma en pseudos patrones. Lo guía claramente la Doctrina Social de la Iglesia que critica capitalismo y socialismo, el hombre es individual y social. Un papado con éxito en el criterio pastoral y también, como vemos, en política económica.
+
2 comentarios:
Yo creo que hay cierta tendencia a no leer las fuentes sino los resúmenes, noticas, titulares, etc etc. y con eso no tenemos suficiente información, aún así, sabiendo a medias, opinamos.
Por supuesto que muchos de esos resúmenes son tendenciosos pero ni siquiera dudamos, que es lo peor.
Por eso creo que a los derechos importantes de alimentación, salud, trabajo digno, nunca, pero nunca les debe faltar el de la educación que forma mentes libres, como Dios quiere.
Quienes tienen la posibilidad de hacer circular esos resúmenes no tan leales a su fuente, les resulta sencillo manipular las mentes que no son totalmente libres.
Propongo invitar a leer las fuentes. A cada comentario fuera de lugar, que llegue a nuestros oídos, entre nosotros quienes los escuchamos, proponernos buscar las fuentes demostrando que no es así. Y comentarlo en nuestro entorno, para ir generando en nuestras familias por ejemplo, mentes que no acepten todo lo que manifiesta un titular.
Creo que lo que falla no es el sistema, sino la forma de ejecutarlo
Publicar un comentario