domingo, 28 de noviembre de 2021

Conclusiones de la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe

 

Conclusión de la Asamblea Eclesial.  

El domingo 28 de noviembre 2021, en la conclusión de la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe, se anunció que desde febrero del 2022 se realizará Asamblea Eclesial en cada uno de nuestros países.

Se dieron a conocer 12 desafíos pastorales como conclusiones de estos días:

Reconocer y valorar el protagonismo de los jóvenes como agentes de transformación.
Acompañar las víctimas de las injusticias sociales y eclesiales.
Impulsar participación activa de mujeres en gobierno, discernimiento y decisión.
Defender la dignidad de la vida desde el inicio hasta la muerte natural.
Formar en sinodalidad para erradicar el clericalismo.
Promover la participación de los laicos.
Escuchar el clamor de los pobres.
Reformar la formación en seminarios integrando ecología integral, pueblos originarios, inculturación y pastoral social.
Renovar desde Palabra de Dios y Concilio, el concepto de Pueblo de Dios, evitar el clericalismo y favorecer la conversión pastoral.
Dar prioridad a la ecología, según Querida Amazonía.
Propiciar encuentro con Jesucristo en las realidades del continente.
Acompañar pueblos originarios y afroamericanos en defensa de la vida, la tierra y las culturas.

“Duele el clamor de los que sufren a causa del clericalismo y autoritarismo, que llevan a la exclusión de los laicos, en especial las mujeres, en instancias de discernimiento y toma de decisiones en la misión de la Iglesia. Son obstáculos para caminar juntos”.

“Son tiempos abiertos a la innovación y a nuevos sueños, en la familia humana global como en la Iglesia y su misión”   Card. Claudio Humes

Recordaron las palabras del Papa Francisco en su misa con los cardenales el día de su elección, cuando dijo: “La Iglesia no puede quedarse sentada en casa confiando en la seguridad de los muros construidos para preservarla.  Es preciso derribar muros y construir puentes para salir.  Salir al encuentro de los pueblos, las comunidades y las personas, para escucharlas y construir con ellas nuevos caminos”.

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martes, 23 de noviembre de 2021

ASAMBLEA ECLESIAL DE AMERICA LATINA Y EL CARIBE, en el caminar juntos hacia el Sínodo de los obispos 2023

                      1ª Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe.

Programada para el 21-28 de noviembre de 2021

Se propone:

Hacer memoria de lo acontecido desde Aparecida, 2007, 
Reavivar nuestro compromiso pastoral como fieles
Mirar contemplativamente la realidad de nuestros pueblos
Responder en y por nuevos caminos para que todos tengan vida 
Profundizar los desafíos en contexto de pandemia
Apuntar como horizonte al 2031 (500 aniv. Guadalupe)

“Es una realidad del Pueblo de Dios, laicos, laicas, consagrados, consagradas, sacerdotes, obispos, todo el Pueblo de Dios que va caminando”   Papa Francisco

Dos criterios: 
- Junto al Pueblo de Dios, que no sea una élite, separada del pueblo.  Todos somos parte del Pueblo de Dios, infalibilidad in credendo, la Iglesia no son las élites ilustradas ni las ideologías.  La Iglesia se da con todos sin exclusión. 

- La oración, el Señor está con nosotros, que se haga sentir esa presencia en medio de nosotros.

Comienzo del proceso de escucha:     ( 15 abril 2021, hasta 31 de agosto )
Para generar diálogos y actividades para su discernimiento   ( hasta julio )
Propone una plataforma web para actividades comunitarias y contribuciones individuales. 
También una Guía Metodológica, impresa.

“Escuchar atentamente los gritos de los empobrecidos y de la hermana tierra en este tiempo de  pandemia por el Covid y por todas las pandemias de inequidad y exclusión que este momento revela”.

En Argentina, 

Panel de la UCA, P.Carlos Galli y otros,  18 de junio.  La reflexión incluye ésta Asamblea Eclesial en el camino hacia el Sínodo de los obispos de 2023.

Cada diócesis nombra delegados diocesanos,
Zárate-Campana P. Fernando Crevatín y Lucas Martinez.   Encuentros preparatorios vía zoom 14 de julio y 18 de agosto (informativo).

El equipo del Área de Conocimiento Compartido, Centro de Gestión del Conocimiento, propuso cuestionario. 

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                          Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe

Mensaje del Papa Francisco    ( 21 noviembre )
Pidió reavivar Aparecida, mostrar el rostro latino-americano y caribeño de la Iglesia :
-  Escuchar, el camino es escuchar, dialogar y discernir.  Escuchar la Palabra de Dios y el clamor del pueblo.  El clamor de los hermanos y hermanas más pobres y olvidados.
-  Desborde. Desborde de amor creativo del Espíritu que impulsa a salir sin miedos al encuentro del otro. Encontrar caminos superadores para evitar que las diferencias se transformen en polarizaciones. 
Desborde del Espíritu en el pueblo fiel de América Latina y el Caribe.

Inauguración en Ciudad de México, Basílica de Guadalupe,  Mons. Marc Ouellet, canadiense

Primer día de trabajo 23 noviembre  “Discernir en común”.  Desde Aparecido estamos llamados a ser discípulos misioneros y pasar de la pastoral de conservación a una pastoral decididamente misionera. Ser escucha de sidonalidad. Llamados a reactivar el espíritu misionero que el Papa Francisco nos transmite con su ejemplo y su magisterio. Aprender a escuchar y a discernir.

La primera reflexión, 
Centralidad de Jesucristo y la Palabra en la acción pastoral. Necesidad de escuchar y ver a todos y de no tener las respuestas hechas, algo propio del clericalismo.
Panel diario, profundizó los temas del día, trabajando desde la sidonalidad, desconocida y temida por los que prefieren hacerse a un lado.  Reconocimiento de las mujeres, superar el clericalismo y la auto-referencialidad.

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lunes, 15 de noviembre de 2021

Apuntes sobre Sinodalidad

 

Aportes sobre Sinodalidad  de Rafael Luciani

La sinodalidad como institución es vieja en la Iglesia, la restauró el Concilio Vaticano II y ahora le dio mayor importancia el Papa Francisco con este sínodo de la Sidonalidad..

     En la “Alegría del Evangelio” EG 27, el Papa pidió una Iglesia misionera capaz de cambiarlo todo: sus métodos, lenguaje, costumbres. Algo nuevo, sin comparación con lo acostumbrado, un comienzo nuevo de Iglesia donde ingresan todos, no solo obispos. Iglesia abierta dispuesta a escuchar los reclamos de la gente. Iglesia sinodal (caminar juntos), desconocida hasta ahora. Escuchar las periferias y las cunetas, ser micrófono de los que no eran consultados : por ejemplo los intelectuales, las mujeres, los jóvenes. Por eso Iglesia en salida para los que nunca han oído el Evangelio.  Iglesia que está en el mundo pero muy afuera, le falta más presencia cercana, hacer recorridos, conocer, para ir a ver, no para decir cómo tiene que ser. Ponernos en “éxodo” nos cambia, lo otro es seguir dando vueltas en el mismo lugar.

El Concilio aportó mayor colegialidad entre los pastores y pidió  trabajar con todo el Pueblo de Dios.  Se dijo: llegó la hora del laicado, pero el reloj se detuvo porque se lo volvió a silenciar.  Ahora esto puede cambiar, porque se nos propone una cultura del consenso, no dictar normas. Cambia la visión del ministerio ordenado, hasta ahora era una pirámide que no necesitaba escuchar a los de abajo.  Hablar de Pueblo de Dios ya es todo un mensaje, recurrir a la igualdad de un mismo bautismo.  Los obispos también han de participar pero no como los que esperan los resultados para después darle la forma final.  Cambia el modelo institucional de la Iglesia (como acaba de hacer Francia con su crisis por los abusos, para reunir información creó una comisión libre, integrada por miembros diversos del Pueblo de Dios).  

Animarse a salir es esperar sorpresas, los que están afuera rompen moldes. El Papa Francisco nos advierte que la tentación es lo formal, que consiste en hacer algo, pero lo de siempre (como consultar entre los conocidos).   Lumen Gentium cap 2, documento del Concilio sobre la Iglesia, introdujo de nuevo la noción de Pueblo de Dios, que estuvo en el comienzo de la Iglesia pero con los siglos se la fue reemplazando.                     El sensus fidelium,  el sentir del pueblo,  enseña que el Espíritu Santo no es exclusivo de los ministros ordenados.  Las jerarquías están acostumbradas a decidir y ahora se pide cultura de participación, que se aprenderá  participando. Todos los pastores sacerdotes, obispos y papa necesitan esta conversión  Si queremos ser sinceros y reformar nuestra manera de ser Iglesia, comprenderemos que escuchar es la mejor manera de entrar en relación con los demás, hacer una consulta real.

 

Lo qué aporta el Nuevo Testamento: En San Pablo leemos que todo el tiempo caminaba con las comunidades, con sus penurias y sus alegrías. La colecta que propuso fue un ejemplo de planificación de la colaboración de todos en un mismo proyecto. Reciprocidad y participación. Otro ejemplo fue en el año 49, en el concilio de Jerusalén donde llegaron a un trato. Las comunidades orientales eran abiertos a todos y participativos

         En los Hechos de los apóstoles  los primeros cristianos tenían un mismo sentir. Pentecostés fue el inicio, el cumplimiento de la universalidad anunciada en el AT, una nueva alianza con todos. La Ascensión es todo un programa: serán mis testigos hasta los confines del mundo. Iglesia en apertura: el “Vayan por todo el mundo”.

       Para San Lucas la vida de Jesús fue un ponerse en camino, decididamente, hacia Jerusalén, y después de Cristo la Iglesia será el camino desde Jerusalén hasta los confines. Pedagogía del maestro itinerante, hasta con los discípulos de Emaús. Igual que lo propuesto ahora por el sínodo. El pueblo de Israel quedó marcado por el éxodo, por aquel “ponerse en camino”.

 

Conversión pastoral pidió el Papa Francisco en EG 27. Anunció que el tercer milenio aportará esta conversión.  El Sínodo tiene que abarcar todos los niveles. En Aparecida 300, se pidió “pasar de una Iglesia de conservación a una Iglesia misionera”.                       En Aparecida 156, se dijo “los laicos han de intervenir” . Ya en el Concilio,  Suenens  habló de Pueblo de Dios, propuso mirar desde “el mismo bautismo”. En ese tiempo lo jerárquico significaba por encima y separado.  En Christifelis Laicis (Juan Pablo II) :  “somos sujetos de la Iglesia, somos iguales”. Desde ahí se denunciaba el jerarquismo y clericalismo. Hay también un  clericalismo de los fieles laicos  En el 2015, en el 50 aniversario del Concilio, se propuso que el tercer milenio cambie el segundo, lo que se había hecho con diferentes reformas, como la Gregoriana y Trento.  Congar decía en el Concilio: “lo que afecta a todos debe ser tratado por todos, la Iglesia es sinodal”.  En Medellín se hizo así, con la totalidad de los fieles, fue aprender a escuchar.  Así fue surgiendo una  Iglesia más en salida, hacia las periferias.   Ir logrando consensos  con el “Sensus fidei” de todos los bautizados.  EG 31, otras formas, reformas del CDC.

Integrar en el diálogo, para lograr una Iglesia plural, con rostros diferentes, EG 40.   Eso Estaba en el Concilio   En los años 80 un sínodo aclaró que lo de Pueblo de Dios no era principal, lo jerárquico es comunión, Iglesia casa y escuela de comunión.                  Pero desde el 2013 se retoma el Concilio Vaticano II , donde lo principal es mirar desde el Pueblo de Dios.   +

martes, 2 de noviembre de 2021

Esta primera parte del Sínodo ya es el Sínodo

 

                                              Algo más sobre el sínodo

Para intentar la reforma o renovación eclesial que propone el Sínodo, en esta primera parte tenemos que mirar nuestro cristianismo, nuestra manera de sentirnos Iglesia, desde el silencio de la escucha.   

El documento preparatorio de la Secretaría del Sínodo, en el segundo de los núcleos temáticos que propone, dice: “La Iglesia está invitada a confrontar con el peso de una cultura impregnada de clericalismo heredado de la historia, con formas de autoridad donde se insertan los distintos tipos de abusos, de poder, económicos, de conciencia y sexuales”. Por eso la escucha sinodal se pervierte si no se escuchan a las personas que fueron afectadas por esa eclesiología de la autoridad, esa cultura del clericalismo.

El documento preparatorio advierte que “la escucha es el primer paso pero exige tener una mente y un corazón abiertos, sin prejuicios”.  Eso nos hace preguntar por las personas con quienes estamos en deuda de escucha en nuestra Iglesia particular. Hay personas en las Iglesias que asisten pero nunca son escuchadas.  Como también hay personas que están afuera y que también es importante escucharlas.

No piden la palabra porque se les ha dicho que no hablen,  no se les ha enseñado a hablar como pertenecientes a la Iglesia, se les ha demostrado que su palabra no es importante. Por eso son víctimas que ahora el sínodo quiere escuchar.  Entre ellos hay grupos apostólicos, agentes pastorales, miembros de movimientos, todos ellos siguen fielmente a Cristo y quieren formar parte de la Iglesia, el sínodo quiere que hagamos silencio y los escuchemos.  Nos pide el Papa Francisco que no sea un maquillaje para seguir con la auto-referencialidad de los eclesiásticos.

Escuchar no es solo dar la palabra a los conocidos, a los que siempre hablaron  y ya sabemos lo que dicen, es dar la palabra a los de la fila del fondo.  A los que se les ha inculcado el miedo a disentir , a discutir, a dar su opinión. Esas son las víctimas del abuso de autoridad con quienes tenemos la deuda de la escucha.

Dice el documento preparatorio “saber superar nuestros prejuicios”. ¿Cómo son escuchados los laicos, en especial los jóvenes y las mujeres?  No se trata de los que están de acuerdo con sacerdotes, obispos y líderes de comunidades, sino de aquellos que no conocemos su voz. Requiere que los que siempre hablaron ahora hagan silencio humilde y en actitud de servicio evangélico.  Este sínodo es la oportunidad  para encarnar el Evangelio.

Tienen que tener lugar en el sínodo los consagrados y consagradas, los descartados y los excluidos. De todos los sectores, pertenezcan o no a comunidades cristianas, todos deben ser escuchados.  El primer mandamiento comienza con las palabras: “Escucha Israel”.  Jesús escuchaba y conversaba, dejaba preguntar e interrogaba.  Aunque algunos preferían hacer callar a Bartimeo.  Jesús no tenía un círculo de referentes, llegaba a todos y los atendía sin hacer diferencias, comía con pecadores sin prejuicios.

El sínodo quiere crear una nueva manera de ser Iglesia, caminando juntos, escuchando a todos. Esta primera parte ya es el sínodo, busca que se haga una práctica normal el escuchar a Dios en las voces, a veces incómodas, de la gente.  Solo el que escucha puede convertirse, derrumbar sus prejuicios.           +

Enero 2023 ¿En dónde nos encontramos en el Sínodo de la Sinodalidad?

  Comenzamos el año 2023 y nos preguntamos ¿cómo sigue el Sínodo?, ¿dónde estamos?  Porque queremos continuar informados y de ese modo parti...