lunes, 31 de enero de 2022

Seguimos adelante en nuestra propuesta

 La entrada de María Elena con el texto del último blog nos cuestiona desde el protagonismo de los bautizados.  No hay cristiano sin compromiso social, lo que no significa necesariamente la militancia en un partido político, pero sí incluye su real participación en el mundo, desde su familia o su trabajo, en las cooperadoras y las sociedades intermedias, estando siempre dispuesto a poner el hombro en lo que hace al bien común. 

Ese compromiso proviene de la misma dignidad de todo lo humano, su vocación social lo hace ciudadano responsable, aceptando las exigencia de trabajar a su alrededor por la paz y la justicia.  Sabemos lo que nos cuesta a los católicos llegar al compromiso de nuestra fe en nuestra vida, muchos siglos de tratarnos como laicos pasivos nos hicieron "fieles" y nos acostumbraron a "cumplir" con el precepto dominical, replegados en las costumbres de la piedad personal, las devociones.

Desde el Concilio Vaticano II se devolvió a la Iglesia su lugar y su misión en el mundo, y eso incluyó una conversión, un cambio en la manera de ser Iglesia. Esto lo retomó totalmente el Papa Francisco y en su magisterio nos propone con insistencia esa conversión pastoral, esa nueva forma de sentirnos Iglesia. Por eso reaparece el tema fuerte del Concilio, el laicado, por eso se habla del protagonismo de todos los bautizados, del Pueblo de Dios que formamos todos. 

Venimos acostumbrados a considerar que la Iglesia son los miembros de la jerarquía, que sin embargo fueron consagrados para estar al servicio de los demás miembros del pueblo de Dios que son la mayoría de los bautizados. Los obispos y sacerdotes se diferenciaban de la sociedad civil, ocupaban otro nivel y se consideraban como custodios de la moral y las costumbres.  Pero si Iglesia somos todos los bautizados no nos diferenciamos de la sociedad civil, al contrario, en ella vivimos y participamos, nos ponemos al hombro nuestra Patria. El valor de ser ciudadano, las responsabilidades políticas, la elaboración del modelo de país, son para el laico cristiano la forma más noble de vivir la caridad con el prójimo. 

                     Me preguntan cómo andamos en la preparación del Sínodo a nivel  local (parroquias, diócesis).  Devuelvo la pregunta: ¿Cómo queremos participar? Lo dicho del protagonismo del laicado nos tiene que mover a buscar modos de participación que nos permitan aportar nuestras opiniones y deseos. 

Si la Iglesia como institución no nos invita, si no ofrece canales de participación, será por algún motivo estructural. Pero nada nos impide reunirnos y seguir madurando nuestra participación con total independencia.  Invoquemos al Espíritu Santo que sopla en todas partes, meditemos la riqueza de la Palabra de Dios que es luz en el camino, y Dios nos mostrará el momento en que podremos aportar nuestras opiniones y sugerencias. 

No nos dejemos robar nuestro lugar en el fiel y santo Pueblo de Dios, todos somos Iglesia, los ministros ordenados están consagrados al servicio de todos los fieles, su misión es "alentar, formar y consultar" al laicado.  En el Sínodo la propuesta es escuchar a todo el Pueblo de Dios desde las diócesis.  La misión de los consagrados no es burlar la propuesta y responder ellos en nombre del pueblo fiel. No nos dejemos robar nuestra dignidad de bautizados.

         

martes, 25 de enero de 2022

EVANGELIZACIÓN Y DOCTRINA SOCIAL. Fecundar y fermentar la sociedad con el Evangelio

 

No todo el que se compromete social o políticamente es ya un cristiano. Pero difícilmente puede llamarse cristiano aquel que no se compromete socialmente. El Evangelio insiste fuertemente en que el ser humano debe abogar por el amor, la justicia, la libertad y la paz. Cuando proclama el comienzo del Reino de paz y de justicia, no solo cura y salva a los individuos, sino que, más bien, comienza una forma de comunidad, un Reino de paz y justicia. Sólo Dios puede realizar definitivamente este Reino. Pero los cristianos deben aspirar a una sociedad mejor. Deben construir una ciudad a medida del hombre, "más humana porque es más conforme al Reino de Dios" (DSI 63). Cuando Jesús compara el Reino de Dios con la levadura, que fermenta poco a poco toda la harina de una artesa (Mt 13, 33), conoce perfectamente bien el modo en que los cristianos deben actuar en la sociedad.


¿Qué palabra o frase te ha tocado? ¿Por qué has elegido esa palabra o frase?

 ¿Qué hace que un cristiano sea cristiano?

 ¿Por qué tengo que pensar por los demás? ¿Por qué no puedo vivir mi fe en paz por mí mismo?

 ¿Qué quiere decir Jesús cuando quiere llevar a cabo el “Reino de Dios”?

 ¿Qué pasa en el alma de un hombre mayor y solitario cuando lo visitas?

Inspiración.

Cada uno de los bautizados, cualquiera sea su función en la Iglesia y el grado de ilustración de su fe, es un agente evangelizador, y sería inadecuado pensar en un esquema de evangelización llevado adelante por actores calificados donde el resto del pueblo fiel sea solo receptivo de sus acciones. La nueva evangelización debe implicar un nuevo protagonismo de cada uno de los bautizados. Esta convicción se convierte en un llamado dirigido a cada cristiano, para que nadie postergue su compromiso con la evangelización, pues si uno de verdad ha hecho una experiencia del amor de Dios que lo salva, no necesita mucho tiempo de preparación para salir a anunciarlo, no puede esperar que le den muchos cursos o largas instrucciones.


Referencias:
(DSI 63). Con su doctrina social, la Iglesia se hace cargo del anuncio que el Señor le ha confiado. Actualiza en los acontecimientos históricos el mensaje de liberación y redención de Cristo, el Evangelio del Reino. La Iglesia, anunciando el Evangelio, «enseña al hombre, en nombre de Cristo, su dignidad propia y su vocación a la comunión de las personas; y le descubre las exigencias de la justicia y de la paz, conformes a la sabiduría divina».  (80)

 En cuanto Evangelio que resuena mediante la Iglesia en el hoy del hombre, (81) la doctrina social es palabra que libera. Esto significa que posee la eficacia de verdad y de gracia del Espíritu de Dios, que penetra los corazones, disponiéndolos a cultivar pensamientos y proyectos de amor, de justicia, de libertad y de paz. Evangelizar el ámbito social significa infundir en el corazón de los hombres la carga de significado y de liberación del Evangelio, para promover así una sociedad a medida del hombre en cuanto que es a medida de Cristo: es construir una ciudad del hombre más humana porque es más conforme al Reino de Dios.

(80) Catecismo de la Iglesia Católica, 2419.
(81) Cf. Juan Pablo II, Homilía en Misa de Pentecostés en el 1er. Centenario de la "Rerum novarum" (19 de mayo de 1991): AAS 84 (1992) 282.






viernes, 21 de enero de 2022

Iniciar el año retomando la propuesta sinodal del Papa Francisco

 La sinodalidad y la convocatoria de una Asamblea Eclesial del Celam.

La Asamblea Eclesial del Celam que ha sido convocada en este tiempo, está en sintonía con el gran deseo del papa Francisco de avanzar cada vez más hacia una Iglesia de estilo sinodal.  la centralidad del estilo sinodal fue expresada durante las sesiones del Sínodo de la Familia (2015) cuando se cumplían 50 años de la creación del Sínodo de los Obispos.En esa ocasión dijo el papa Francisco : "la sinodalidad es la que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio", en esa palabra está contenido todo lo que Dios espera: caminar juntos.

Entendemos la sinodalidad a partir de esta dinámica: unos a la escucha de otros y todos a la escuche del Espíritu Santo, dejando en claro que quien guía a la Iglesia es el Espíritu Santo. Los apóstoles tomaban sus decisiones diciendo así : "el Espíritu Santo y nosotros, hemos decidido"  (Hechos 15, 28).  Queda claro que la sinodalidad no es una metología para desarrollar una eficaz programación pastoral, sino que es una invitación a retomar con mucha fuerza un estilo y un modo de ser Iglesia que, en nuestro tiempo histórico, ha sido dada a conocer en el modelo eclesial propuesto por el Concilio Vaticano II.

A partir de aquel discurso del 2015 la propuesta del papa comienza a desplegarse:  Algunas diócesis, como la de Buenos Aires, empezaron con algunas experiencias de animación sinodal o convocatorias para la realización del sínodo diocesano.  el mismo Francisco avanzó en este estilo sinodal de las convocatorias del Sínodo de los Obispos sobre las familias y los jóvenes, también sobre la Amazonía y ahora con la propuesta del Celam de una Asamblea Eclesial de estilo sinodal con una amplia participación de todo el pueblo de Dios.

La convocatoria del Celam

El consejo episcopal latino americano y del Caribe es un organismo episcopal y viene haciendo un servicio de comunión desde la década del 50 del siglo pasado. Podemos recordar encuentros que hicieron historia en la vida misionera y evangelizadora de América latina.  Un primer encuentro y documento en Río de Janeiro en la década del 50, el documento de Medellín en en 68, el documento de Puebla que toma la temática de la evangelización de las culturas y de la religión o devoción popular como nota propia de la fe de América latina.  En el año 1992 en Santo Domingo, vinculado a los 500 años de evangelización en el continente, y finalmente en Aparecida (2007) donde se anima a vincular estrechamente la evangelización con la misión, discípulos misioneros de Cristo, como una sola vocación.

Cuando el año 2020 el papa recibe el pedido del Celam de convocar a una nueva Conferencia General constituida por obispos al estilo de las anteriores, responde que hay que buscar otra forma de reunión, consulta y discernimiento.  Al mismo tiempo menciona que la propuesta pastoral de Aparecida todavía tiene mucho que dar, de hecho el papa le propone al Celam profundizar las temáticas de Aparecida iluminadas con "Alegría del Evangelio", "Alabado seas" y "Todos hermanos".

De allí entonces el Celam se embarca en la organización de este acontecimiento  : una asamblea eclesial.  No es lo mismo que una Conferencia, es una una asamblea donde a través de distintas herramientas, ayudadas hoy por la tecnología, se invita a una participación amplia del Pueblo de Dios.  La asamblea culminó en la ciudad de México, junto  a la Virgen de Guadalupe, donde una pequeña delegación se reunió presencialmente y conectada con asambleas virtuales simultáneas, a lo largo del continente.  Se pudo participar a nivel personal o comunitario, parroquias, diócesis, consejos pastorales, movimientos laicales, familias religiosas, etc.

La sinodalidad, tema del próximo Sínodo de los Obispos.

Podemos ver esta insistencia del papa en la convocatoria al próximo Sínodo de Obispos que se realizará en 2023, con el tema "Por una Iglesia sinodal, comunión, participación y misión".   La presentación hecha desde la secretaría ha dejado en claro que el sínodo del 23  comenzará en cada iglesia particular a fines del 2021 y se llevará adelante con un proceso de participación de todo el Pueblo de Dios. El papa modificó la metodología dándole una impronta sinodal de escucha al Pueblo de Dios. La etapa inicial fue de escucha y participación de las iglesias particulares, es decir de las diócesis.  La sinodalidad implica escuchar al pueblo de Dios que va viviendo su fe a partir del impulso del Espíritu Santo. Por lo que escuchar al pueblo de Dios es descubrir la presencia del Espíritu conduciendo la Iglesia.

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Enero 2023 ¿En dónde nos encontramos en el Sínodo de la Sinodalidad?

  Comenzamos el año 2023 y nos preguntamos ¿cómo sigue el Sínodo?, ¿dónde estamos?  Porque queremos continuar informados y de ese modo parti...