Fredy Gulin
Este domingo recordaremos a Fredy Gulín en el primer
aniversario de su fallecimiento. Amigo cercano, luchador constante, fue nuestro
Enrique Shaw, apasionado por el empresariado cristiano, por forjar una
ciudadanía consciente, apostaba a las
nuevas generaciones para construir una
nueva forma de sociedad, una democracia verdadera.
Su fe no se desentendía de la vida en la sociedad civil,
sino que por su fe, vivida de manera testimonial, buscó transformar esa
realidad social. Participó de nuestro equipo diocesano de Pastoral Social, fue
referente de Justicia y Paz y representante en la diócesis del DEPLAI (Departamento de Laicos de la Conferencia
Episcopal Argentina).
“Los fieles laicos no pueden renunciar a la participación en
la vida social y política” dice el Concilio Vaticano II . “Por la fidelidad a
su conciencia los cristianos se juntan con los demás hombres para buscar la
verdad y resolver con verdad tantos problemas morales como surgen, así en la
vida de cada uno como en la comunidad social” GS 16
Si nuestra fe no se refleja en nuestras obras diarias
podríamos pensar que está muerta, como dice el apóstol Santiago. Las obras
muestran nuestra vida y nos definen, están a la vista o no están. Se nos exige
coherencia entre lo que se nos pide en el Evangelio de Jesús para pertenecer a
su reino, y lo que podemos pensar, decir o hacer a diario.
No podemos llevar dos vidas paralelas en nuestra conciencia,
la vida familiar y laboral, las
relaciones sociales, el compromiso político, son nuestra única realidad. El
cristiano es ciudadano y como tal anima todo el orden social, respetando la
legítima diversidad de opinión de los otros ciudadanos y la autonomía de cada
uno, en su consciencia.
El bien común comprende la promoción y la defensa del orden público,
la paz, la libertad, la igualdad, el respeto de la vida humana y del ambiente,
la justicia y la solidaridad. El ejercicio del voto permite elegir entre
candidatos que respeten y promuevan los derechos humanos, impulsen el diálogo y
la convivencia pacífica.
Este domingo precisamente, los ciudadanos en nuestro país
estamos convocados a votar, el aporte de los cristianos exigiendo el compromiso
total con la verdad, buscará implantar un orden social justo y coherente con la
dignidad de la persona humana, respetuoso de la vida humana en todas sus
etapas.
La Iglesia recuerda y venera a hombres y mujeres que
sirvieron a Dios y al prójimo con su generoso compromiso en las actividades
políticas y de gobierno. Como nuestro Fredy, ellos dieron testimonio con su
vida de la dignidad de su conciencia, sin admitir arreglos, sabiendo como los
apóstoles obedecer a Dios, antes
que a los hombres.
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1 comentario:
Gracias Osvaldo, Fredy fue un ejemplo, Dios quiera que alguno de nosotros pudiera acercarse en la manera de tomar el compromiso.
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