Mateo 21,23 Jesús
pregunta: ¿el bautismo de Juan era cosa de Dios o de los hombres?
Rechazar a Jesús era preferir las tradiciones establecidas,
era cerrarse a todo cambio o conversión.
Jesús los pone frente a la opción, porque Él venía a hacer nuevas todas las cosas.
Lo de los ancianos y maestros de la ley, hoy es igual, lo que enseñan es lo de siempre, es lo que tienen seguro. Frente a eso lo que propone Jesús es la utopía:
Todos somos hermanos, el mandamiento es amarnos
una Iglesia donde todos sirven a todos, nadie es jefe
el
más grande es el niño, el que es feliz es el pobre.
¡No! Decían, sigamos con lo que conocemos!
La Doctrina Social es el mismo Evangelio de Jesús pero vivido como ciudadanos en una sociedad concreta, en una ciudad o en un país. Hay un sujeto que es la gente, el pueblo, todos los hermanos, y cualquier que asuma el gobierno sólo puede hacerlo para ocuparse del bien común, de todos, no del bien propio individual de nadie.
Si cada gobierno que tuvimos en estos 200 años de país, dedicó todo su talento al bien común, nuestro pueblo tendría todo y viviría en armonía y paz. Todo sería para todos.
Si cada gobierno hizo lo posible para que todos nos tratemos como hermanos, todo lo sabríamos compartir, no habría hermanos indigentes, todos seríamos mejores.
Si cada acto de gobierno municipal o nacional fue para el bien común de los habitantes del país, nuestro pueblo tendría atendidas todas sus necesidades.
¡No!, decían a Jesús, sigamos igual, esas son utopías, sigamos haciendo lo de siempre.
La Iglesia que nos dejó Jesús sigue hoy el magisterio del Papa Francisco: el anuncio del Evangelio, la alegría del Evangelio:
Sí, Frattelli Tutti, todos somos hermanos, Dios es el Padre de todos
Sí,
Laudato Si, la creación es nuestra
casa común, la cuidamos entre todos
Sí, todos
servimos a los demás, no necesitamos órdenes ni mando, basta el amor.
Nuestros padres nos educaron creyendo en la utopía, nos enseñaron a ser buenos, a ser honestos, a no mentir, a no tener enemigos, a ser personas derechas, no sólo de apariencia.
Cuando
Jesús nos presenta la opción, sabemos a quién seguimos. No podemos tener dos señores.
Los ancianos y maestros de la ley seguirán
diciendo que es utopía, nosotros no tememos que nos traten como a Jesús, esa es
la prueba que le somos fieles.
La
Doctrina Social es el Evangelio de Jesús que vivimos como ciudadanos.
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3 comentarios:
Osvaldo querido en tu voz resuena la palabra del Señor con el vigor y la autoridad de toda una vida ofrecida a dar testimonio de la verdad. Y me ha tocado a mi decirlo que paradójicamente y por voluntad de Dios no puedo escuchar lo que dices pero si ver lo que haces. Vaya este mensaje de agradecimento a recrear tanto gesto de comprensión y fraternal ayuda recibido durante tu laborioso pastoreo. Como diría Pablo tan afecto a la marcha y la imagen deportiva: Dale campeóon! Dale campeóon! ❤️🙏😊
Gracias Osvaldo fue un grato momento de encuentro, quedamos sedientos para volver a encontrarnos.
Al leer el comentario de Mario, sentí mucha pena por su problema de audición que no recordaba, Yo pensé que él iba a participar del encuentro ese día. Pero él tiene la voluntad de manifestarse en el blog, almque muchos de nosotros todavía no hemos sabido aprovechar. Gracias a la ayuda de María Elena estoy animándome y aprendiendo a usarlo y sería importante que todos podamos no resignarnos a nuestras limitaciones y vencer a la comodidad para esforzarnos para superarnos porque es una manera más de servir a la misión de transmitir nuestra fe. Osvaldo es el mejor ejemplo. En lugar de llenarlo de elogios lamejor manera de agradecerle es imitándolo.
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